TESTIMONIOS

La visión que tenía de mi padre, que se había creado en mi mente, me hacía sufrir bastante. En el taller pude ver que él también siente haber estado lejos, y todo cambió a mejor, sobre todo en mi relación con los hombres.
Económicamente no estaba bien, pero creo que el dinero es energía. Si quieres abundancia, tienes que pensar en abundancia. Lo recomiendo 100%. No hay que ponerse ningún freno en nuestro crecimiento. Ahora soy mucho más amorosa, y me tomo las cosas con calma. Sigo en proceso, y creo que voy en buen camino.

Lo que más me gustó fue ir como si nada, solo con curiosidad, y darme cuenta de que todos somos uno. Vi que no soy la única que pasa cosas, y al final vi que todos tenían algo que yo también tenía que sanar. Lo recomiendo a todo aquel que sienta que algo le falta, pero no sabe qué es.
— Leila
Ahora siento y pienso con más claridad. Confío más en mí misma, comprendo mis procesos y tengo cada día una herramienta para mantenerme en el camino que quiero para mí. Mis dudas eran: “¿merecerá la pena la inversión? ¿De verdad necesito trabajarme tanto como para invertir ahora?” Mi resistencia estaba en invertir en mí o no darme esa prioridad. Y, definitivamente, es una de las mejores inversiones que he hecho en mi vida. Ahora, cuando me bloqueo por alguna situación, o no entiendo o no me gustan las reacciones de los demás, en lugar de enfadarme con el mundo, me pregunto a mí misma qué quiero para mí.

Gracias a esto, dejo de pelearme con los demás, y me centro en resolverme yo, en escucharme a mí, para gestionar mejor mis emociones y vivir más tranquila con lo que me pasa. Lo que más me gustó fue la claridad, la certeza y la presencia de Rakasa. Todo, todo, todo lo que Rakasa te dice tiene un sentido. Todo provoca un movimiento dentro de ti. Todo te transforma.

Se lo recomiendo a todo el mundo que quiera crecer y ser mejor persona cada día.
A gente con mente abierta y con ganas de sentir su auténtica esencia.
— María Polaina
Estoy más ligero al haber soltado cargas emocionales. Tenía miedo a enfrentar verdades incómodas. Ahora, las relaciones con mis seres queridos funcionan mejor, y el amor fluye con más facilidad. Lo que más me gustó fue vivir momentos de gran intensidad emocional, sobre todo aquellos que me abocaron a llorar como un bebé.

¿Mis resultados? Soy más consciente de la importancia de poner atención en cuidar de mi cuerpo, mente y alma. Tengo más claridad a la hora de comprender a los que me rodean. Tengo más confianza en mis interacciones con familia y amigos. Recomendaría este taller al que sabe que su vida necesita cambiar pero no sabe porqué, ni cómo cambiar.
— Donovan
Es un trabajo increíble, siempre y cuando quieras profundizar, investigar y aceptar las vivencias familiares del pasado. El taller en grupo te enriquece, y te hace ver desde otro lugar que todos somos uno. Ha sido una hermosa experiencia, sin juicios; con una mirada clara de lo que quiero para mí, que es una vida más plena y satisfecha con las personas y con mis relaciones. Y con este taller he conseguido mucho más que eso. ¿El dinero? Claro, piensas:”¡Wow! Es muy caro”. Y sí, es dinero, pero cuando haces el primer taller y ves un giro así en tu vida... la cosa cambia. A mí no me quedan dudas: es el mejor dinero invertido de toda mi vida.

Mi relación con mi papá, al cual odiaba y hacia quien me sentía herida, dolida y triste, ahora la siento de diferente manera. Solo siento paz y armonía hacia él, y es lo mejor que me ha pasado. La relación con mi mamá también es increíble, y con mi hermano mayor, con quien discutía un día sí y otro no, ahora tengo una complicidad mutua. Y el cambio soy yo, que acepto más y critico menos.

Me encanta el trabajo que se hace en grupo.
Siempre pensé que es algo que no haría jamás, ya que tenía mis prejuicios. Pero ahora veo el trabajo que se realiza y me encanta.
— Noelia
Antes me sentía atrapado en situaciones, conductas o reacciones que no comprendía, o que me superaban. Después de cada uno de los talleres que he hecho con Rakasa la transformación ha sido muy profunda y, en algunos casos, radical, trayendo más consciencia a muchas facetas de mi vida. Lo que más me gusta es la luz y claridad con que vas viendo los diferentes aspectos que se tratan, así como la profundidad, la franqueza y el humor de Rakasa. He conseguido cambiar radicalmente y sin esfuerzos mi relación con mi hija, y mejorar mi relación con mis padres y familia.

Se lo recomiendo a cualquiera que esté en la búsqueda sincera de sí mismo.
— Bhagat
Había pasado 12 años sin pisar Argelia y ya no tenía la intención de volver. Hasta que Rakasa se cruzó en mi camino. Es gracias a ella que hoy estoy orgullosa de mis orígenes. Finalmente, volví a casa. Ahora experimento la compasión, confío en mi intuición y acepto a los demás tal como son, sin juzgarlos.

Lo que más me gustó del taller fue VIVIRLO. Puedes leer libros, escuchar conferencias... Pero en el taller presencial, ¡el cuerpo entero sabe! Rakasa es puro amor.
— Alya
Después de cada taller con Rakasa me siento más en mi lugar, valoro más mi espacio personal y los límites. También he tomado mucha conciencia de las lealtades a la familia y a reconocer esas cargas que no son mías. Me ha enseñado o recordado la importancia de quererme a mí misma en el día a día y en los pequeños detalles.

He conseguido ver las cosas más claras, tanto en mi familia como en mi entorno. Tengo más conciencia de todo, y me ha hecho cambiar la expresión “voy a intentar” por “voy a hacer”, cambiando con ello toda mi intención. Le recomendaría el taller a todo el mundo, pero sobre todo a esas personas que se les repiten historias, a las que no pueden avanzar, a las que están perdidas, a las que tienen problemas familiares, a las que se sienten deprimidas...

Más que recomendable.
— S. Domínguez
El después fue más luminoso que el antes. Un taller con Rakasa trae mucha conciencia y luz sobre cosas que no queremos aceptar de nosotros mismos. Es como enfrentarte al espejo con mucho amor, tierra y consciencia. Rakasa tiene mucha experiencia y el don de leer en ti como si fueras un libro. Ella va a tocar lo que te duele, realmente, con la intención de sanarte.

No la conocía antes, pero sabía que es una mujer poderosa. Mis dudas fueron por el dinero, y también por la necesidad o no de sanar heridas. Creo que, cuando una persona no quiere mirarse realmente, no quiere invertir dinero en un taller. El miedo de romper las costumbres o de sanarse es muy fuerte. No queremos mirar lo que hay dentro.

He dejado de preocuparme por lo que los demás piensan de mí.
Estoy dejando de ser el “buen niño” para ser una persona real.

Se lo recomiendo a todas las personas que están cambiando de vida, que quieren sanarse, que tienen un trauma profundo dentro. A todos los buscadores de luz. A las personas que quieren avanzar en la vida sin preocuparse de nada. Fue un taller tan intenso y tan sanador... No he encontrado de mi vida una terapeuta como ella. 100% recomendable.
— Martin